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A
la Parmentier
Cuando
los conquistadores de América de regreso a España, llevaron como
souvenir unas cuantas bolsas de papas, esto no causó ninguna
gracia. Feas y sucias por fuera cobraron enseguida mala fama: que
eran alimentos de indios.... que hacían crecer plumas... que
producían lepra ... Por tal razón, aunque las papas entraron
primero en España, los españoles les cerraron las puestas de la
cocina. Un francés muy culto, de profeción agrónomo, se interesó
por ellas , se abocó a su estudio y descubrió su valor
alimenticio, dio por tierra con todos los prejuicios y propició su
cultivo al descubrir su rendimiento y alto valor nutritivo. Este
gran estudioso y visionario llamado Antoine Parmentier profetizó
que las papas con el tiempo se convertiría en el pan de los pobres
y el manjar de los ricos. La historia de la gastronomía le hizo
justicia y eternizó su nombre llamando así: "A la
Parmentier" a todos aquellos platos en cuya elaborac`ón se
incluya la papa como ingrediente básico
Herencia
Italiana
La
cocina italiana se caracteriza por muchas cosas, pero principalmente
por sus hierbas y sus salsas. El aceite de oliva es el soporte de
todos los condimentos apreciados por ello: ajo, laurel, cebolla,
pimiento, salvia, romero, tomillo, perejil, orégano... Y es el
orégano, precisamente,
el sabor más arraigado entre nosotros. A tal punto, que ha dado
lugar a dichos indiscutibles: "Se hizo el campo orégano"
... ¿Qué significa esto? Haga la prueba... Plante en un
rinconcito de su jardín una plantita de orégano, asegúrele un
buen riego y olvídese de ello por unas semans. ¡ Enseguida la
hierba se habrá extendido por todo el jardín! "Se le hizo el
campo orégano" vendría a significar: "¡Le resultó
facilísimo!" .... En nuestra cocina el orégano es el
condimento obligado de toda pizza que se precie de tal manjar
italiano que rápidamente se impuso entre nosotros desde la Boca
hasta los puntos más distantes de nuestro país, junto con las
pastas en su enorme variedad de formas.
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